Rubén Nogueiras consigue una ‘Synergy Grant’ para estudiar los tanicitos con científicos de Francia y Alemania

Rubén Nogueiras
CIMUS | jueves, 25 de octubre de 2018

El Consejo Europeo de Investigación (ERC) acaba de conceder a Rubén Nogueiras, investigador del CIBEROBN en el grupo que lidera Carlos Diéguez en el CiMUS, una de las 27 ayudas a proyectos de investigación transnacionales en el seno de la Unión.

"Esta ayuda es un nuevo salto cualitativo en nuestro laboratorio, lo cambia todo: la visibilidad del grupo, del centro… y por supuesto, incrementa también la capacidad para poner en valor nuestro trabajo ante colegas extranjeros", comenta el investigador. El Consejo Europeo de Investigación (ERC) reconoce así al grupo de Nogueiras entre las 27 nuevas ayudas concedidas a proyectos transnacionales en el marco del  programa europeo Synergy Grants.

Solo 7 investigadores españoles forman parte de la lista con los proyectos beneficiarios en la convocatoria 2018 –la primera con vocación de extenderse en el tiempo, tras dos ediciones preliminares en 2012 y 2013-. Entre ellos el grupo liderado por Rubén Nogueiras, que a lo largo de los próximos 6 años sumará el conocimiento desarrollado en el centro de investigación de la Universidad de Santiago (USC) a la experiencia de sus socios, los grupos liderados por el Prof. Vincent Prévot (Lille, Francia) y Markus Schwaninger(Lübeck, Alemania).

Con la idea de que la unión de estos grupos aporte más que la suma de sus equipos por separado (premisa fundamental de las ayudas Synergy), nace el proyecto WATCH: “Envejecimiento saludable y Control tanicítico de la salud” (Well-Aging and the Tanycytic Control of Health), dotado con 10 millones de euros.

Tanicitos: secundarios de lujo en un escenario vagamente explorado

Los tanicitos son unas células de nuestro sistema nervioso central sobre las que apenas existe información. Se sabe que son las encargadas de suministrar a nuestras neuronas los nutrientes y metabolitos que necesitan, pero salvando algunos estudios publicados en torno a los años 60-70 del siglo pasado, muy pocos grupos han trabajado con ellas. La razón principal es que se trata de una población celular muy poco numerosa (miles de tanicitos frente a millones de neuronas), lo que unido al desconocimiento generalizado hace a priori a estas células ‘menos atractivas’ ante la comunidad científica.

El enfoque planteado por el ambicioso proyecto WATCH –entre cuyos socios figuran los dos grupos de referencia mundial en la materia- es estudiar estas células más allá de la perspectiva del sistema nervioso central, teniendo en cuenta la función que los tanicitos podrían desempeñar en su interacción con los órganos periféricos. Los investigadores proponen que los tanicitos, en tanto que mediadores en un intercambio de sustancias, podrían estar involucrados en la relación entre la obesidad y las enfermedades neurodegenerativas (principalmente el Alzheimer), como han confirmado ya distintos estudios epidemiológicos.

¿Y si fueran la clave?

Datos preliminares sugieren que, introduciendo ciertas modificaciones en el interior de los tanicitos, es posible alterar algunos mecanismos que regulan el peso corporal. Tomando como referencia esta información –que conferiría a estas células un papel directo en la regulación del peso-, el proyecto se plantea distintos objetivos: por un lado, la identificación y caracterización de las poblaciones de tanicitos (no todos son iguales, ni cumplen la misma función); por otro, la capacidad de intervenir sobre los mecanismos internos de estas células a la hora de modificar el peso corporal; y finalmente, averiguar si es posible mejorar o mitigar los signos de Alzheimer en modelos animales de edad avanzada cuando se interviene sobre los tanicitos.

La experimentación abarcará una de las dos grandes áreas del proyecto; la otra, desarrollada principalmente en Francia y más centrada en la clínica, estará destinada a analizar una muestra de pacientes con ciertos desórdenes degenerativos, de cara a visualizar la actividad que realizan estas células en su interacción con la actividad neuronal. Este estudio con pacientes supondrá uno de los mayores retos técnicos de los próximos años, ya que la visualización de zonas específicas en áreas profundas del cerebro supone un desafío tecnológico de primera magnitud, al que los científicos esperan dar respuesta en el transcurso del proyecto.

Nuevas preguntas, nuevas respuestas

El proyecto WATCH, cuyo inicio está previsto para enero de 2019, abrirá una nueva línea de investigación inexplorada hasta la fecha, al plantear el estudio de los tanicitos como células mucho más valiosas de lo que tradicionalmente se ha considerado. Una idea innovadora que combina el conocimiento de los mayores expertos mundiales en la materia con la aportación del grupo Molecular Metabolism, que ha demostrado sobradamente su capacidad para analizar las relaciones entre del sistema nervioso central y el resto de nuestro organismo (particularmente sobre aquellos mecanismos implicados en la obesidad, su principal área de estudio). Y aunque se trata fundamentalmente de un proyecto de investigación básica, el Prof. Rubén Nogueiras lo tiene claro: «pensando en clave traslacional, creemos que llegar a estas células será más fácil que atravesar todas las barreras que existen en el organismo», afirma. «No podremos tener un fármaco porque en seis años es imposible, pero esperamos encontrar nuevas dianas terapéuticas sobre las que un potencial fármaco pueda actuar».