Un nuevo análisis internacional sobre la evolución de la obesidad desde la década de 1980 muestra que el aumento de la obesidad se ha ralentizado, estabilizado e incluso podría haber comenzado a revertirse en diversos países de renta alta, pero sigue aumentando en aquellos en vías de desarrollo, cuestionando la idea de una “epidemia global” homogénea.
El estudio publicado por la prestigiosa revista científica Nature y liderado por investigadores del Imperial College London, a través de NCD-RisC, analiza más de cuatro décadas de datos de salud procedentes de 200 países y territorios entre 1980 y 2024, utilizando información antropométrica de más de 232 millones de personas, y la participación de más de 1.900 investigadores de todo el mundo.
Investigadores del Grupo GENUD (Growth, Exercise, Nutrition and Development) de la Universidad de Zaragoza, el Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2), el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS Aragón) y el área CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN) forman parte de la colaboración internacional, liderados por el investigador principal del grupo, Luis A. Moreno, y la participación de los investigadores e investigadoras Pilar De Miguel-Etayo, Esther Mª González-Gil, Gabriel Lozano-Berges, y Germán Vicente-Rodríguez.
Los resultados indican que, aunque la obesidad continúa aumentando en muchos países de renta baja y media, especialmente en África, Asia y América Latina y las islas del Pacífico y el Caribe, en numerosos países europeos de renta alta el crecimiento se ha ralentizado o estabilizado. En algunas naciones de ingresos altos (incluyendo Francia, Italia y Portugal) las tasas incluso pueden haber empezado a bajar.
España se sitúa – en este estudio- entre los países en los que el aumento de la obesidad se ha estabilizado tanto en población infantil y adolescente como en adultos. En niños y adolescentes, esta estabilización se situó aproximadamente en una prevalencia de 10% en niñas y 14% en niños. En adultos, el estudio apunta también a posibles signos iniciales de descenso.
Además, el trabajo muestra que, en los países de renta alta, los primeros signos de desaceleración aparecieron inicialmente en población infantil y adolescente, anticipándose alrededor de una década a los cambios observados posteriormente en adultos.
La investigación propone un enfoque centrado en la “velocidad de cambio” de la obesidad, es decir, cómo evoluciona año a año la prevalencia. Este enfoque permite identificar con mayor precisión qué países están logrando contener el aumento y cuáles continúan experimentando incrementos acelerados.
Estos resultados adquieren especial relevancia para los investigadores del grupo GENUD, cuya trayectoria científica ha contribuido ampliamente a la investigación en crecimiento, nutrición, actividad física y salud en población infantil y adolescente, aportando información científica a la colaboración internacional NCD-RisC.
Los autores subrayan la importancia de las políticas públicas relacionadas con la alimentación saludable, la accesibilidad a alimentos de calidad y las estrategias de prevención para reducir desigualdades y frenar el avance de la obesidad a nivel global. La participación de investigadores de GENUD en esta colaboración internacional contribuye a reforzar el papel del grupo en la generación de evidencia científica sobre nutrición, crecimiento, actividad física y salud poblacional.
Referencia:
NCD Risk Factor Collaboration (NCD-RisC). Obesity rise plateaus in developed nations and accelerates in developing nations. Nature. 2026 May; 653(8114):510-518.
https://doi.org/10.1038/s41586-026-10383-0).