Una siesta de 30 minutos, andar media hora o quedar con amigos, tres de los diez factores que reducen el riesgo de mortalidad prematura

Liz Ruiz-Estigarribia (izquierda) y Maira Bes-Rastrollo
Universidad de Navarra | martes, 10 de noviembre de 2020

Juntarse con los amigos más de una hora al día, realizar una actividad física equivalente a andar diariamente al menos media hora o correr aproximadamente 2 h./semana; y dormir una siesta diaria de 30 minutos reducen el riesgo de mortalidad prematura. Así lo aseguran investigadores del CIBEROBN del proyecto "Seguimiento Universidad de Navarra" (SUN), galardonados con el premio a la investigación mejor valorada en el XVI Congreso Mundial de Salud Pública 2020.

La investigadora del CIBEROBN y la Universidad de Navarra Maira Bes-Rastrollo defendió el trabajo, basado en la publicación Lifestyle-Related Factors and Total Mortality in a Mediterranean Prospective Cohort. En él, dirigidos por Miguel A. Martínez-González, los autores analizaron estos diez factores en 22.094 voluntarios.

Este estudio, elegido entre más de 4.000, analiza conjuntamente diez factores de vida saludable y concluye que, a igualdad de edad, cumplir al menos siete de ellos reduce un 60% el riesgo de mortalidad prematura. Además de estos requisitos, la investigación destaca “no fumar nunca; seguir una dieta mediterránea; tener un índice de masa corporal menor o igual a 22 kg/m²; tener una baja exposición a la televisión, es decir, de menos de 2 h./día; y trabajar al menos 40 h./semana”.

También incluye el consumo moderado de alcohol (las mujeres 5 g./día como máximo y los varones 10 g./día como máximo, lo cual equivaldría a medio vaso pequeño (de 100ml.) de vino para las mujeres y uno para los varones; y evitar esta sustancia en atracón, es decir, nunca más de 5 bebidas seguidas.

“Un aspecto muy interesante del estudio es que muestra que actos tan cotidianos y asequibles como los incluidos en esta escala reducen sustancialmente el riesgo de muertes prematuras, con independencia de otros factores de riesgo, como hipertensión, diabetes, o colesterol alto, entre otros”, resalta Maira Bes-Rastrollo, del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra.

“Esta escala de factores puede ser una herramienta muy práctica y útil para promocionar un estilo de vida saludable y reducir las muertes prematuras en toda la población. Los resultados reflejan la importancia de fomentar estilos de vida saludables como pilares de la atención médica, y la promoción de la salud”, concluye Liz Ruiz-Estigarribia, primera autora de la publicación.

Por último, Maira Bes señala que este premio reconoce el trabajo de todo el equipo del proyecto SUN, y homenajea la continuada perseverancia de sus incondicionales voluntarios, con más de veinte años de participación para los primeros que se incorporaron al estudio. Son quienes nos ayudan a evidenciar que la promoción integral de la salud debe ser una prioridad”.

Diez requisitos para evitar una mortalidad prematura 

  1. No fumar nunca.
  2. Realizar una actividad física moderada o intensa, equivalente a andar diariamente al menos media hora, o salir a correr aproximadamente 2 h./semana.
  3. Seguir una dieta mediterránea.
  4. Tener un índice de masa corporal saludable, es decir, menor o igual a 22 kg/m²
  5. Tener un consumo moderado de alcohol (las mujeres 5 g./día como máximo y los varones 10 g./día como máximo, lo cual equivaldría a medio vaso pequeño (de 100ml.) de vino para las mujeres y uno para los varones.
  6. Tener una baja exposición a la televisión, es decir, verla menos de 2 h./día.
  7. Evitar el consumo de alcohol en atracón, es decir, nunca más de 5 bebidas seguidas.
  8. Dormir una siesta de 30 mins./día como máximo.
  9. Salir o encontrarse con los amigos más de 1h./día.
  10. Trabajar al menos 40 h./semana.

Artículo de referencia 

Liz Ruiz-Estigarribia, Miguel Á. Martínez-González, Jesús Díaz-Gutiérrez, Alfredo Gea, Anaïs Rico-Campà, Maira Bes-Rastrollo, Lifestyle-Related Factors and Total Mortality in a Mediterranean Prospective Cohort https://doi.org/10.1016/j.amepre.2020.01.032