Reclaman el etiquetado Nutri-Score para garantizar el acceso a la información nutricional de forma rápida, clara y sencilla

Jordi Salas-Salvadó durante su intervención en el encuentro
CIBER | martes, 21 de enero de 2020

El Instituto de Salud Carlos III ha acogido una jornada para defender que el etiquetado Nutri-Score sea de obligada implementación por su importancia y potencial como herramienta transversal de Salud Pública. El encuentro ha sido impulsado por la Sociedad Científica Española de Dietética y Nutrición (SEDYN) y el Centro Catalán de la Nutrición del Instituto de Estudios Catalanes (CCNIEC) y coorganizada por el CIBEROBN, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU).

Jordi Salas-Salvadó, jefe de grupo del CIBEROBN, ha participado en la parte científica de la jornada destacando el rol clave de los etiquetados frontales de los alimentos en la lucha contra la obesidad y las enfermedades crónicas. “El incremento de la prevalencia de la obesidad y las patologías asociadas tales como la diabetes, la hipertensión y el colesterol elevado, conlleva la necesidad de aplicar políticas sociales que ayuden a frenar esta tendencia. La implementación de las Etiquetas Nutricionales Frontales ha sido recomendada por la Organización Mundial de la Salud como medida para mejorar la compra y la alimentación y cuidar así la salud, previniendo la aparición de enfermedades no transmisibles”, ha explicado Salas-Salvadó, también director del Centro Catalán de la Nutrición del Instituto de Estudios Catalanes (CCNIEC) y Catedrático de Nutrición de la Universidad Rovira i Virgili.

Por su parte, la investigadora del CIBEROBN Nancy Babio, vicepresidenta de la Sociedad Científica Española de Dietética y Nutrición (SEDYN), profesora y vicedecana responsable del Grado en Dietética y Nutrición Humana de la Universidad Rovira i Virgili, ha puesto en relieve que Nutri-Score es una herramienta viva que evolucionará con los conocimientos científicos y la legislación europea. Ha explicado que recientemente se incluyó al aceite de oliva en el cálculo del perfil nutricional en el que se basa el Nutri-Score, permitiendo así su adecuación a la Dieta Mediterránea. Esta modificación, realizada sobre una base estrictamente científica y llevada a cabo entre investigadores de España y Francia, ha permitido reclasificar al aceite de oliva con la mejor puntuación por su destacado perfil nutricional. Así, Nutri-Score sitúa al aceite de oliva como mejor alimento por delante de los aceites de maíz, girasol y cacahuete, y también por encima del aceite de palma y la mantequilla que se encuentran en un nivel aún más inferior. La vicepresidenta de SEDYN ha explicado también que se prevé estudiar las mejoras necesarias del Nutri-Score junto a los científicos de los países europeos que hayan adherido a este sistema, con una próxima reunión programada para 2021.

La jornada ha contado también, entre otras participantes, con la presencia de Pilar Galán, médico, nutricionista, epidemiologista. Directora de Investigación, Équipe de Recherche en Épidémiologie Nutritionnelle (EREN)/ Inserm U1153 /Inrae 1125/Cnam/Université Paris 13 y corresponsable del desarrollo de Nutri-Score. Galán ha abordado el interés de este etiquetado para el consumidor en términos de Salud Pública y ha hablado también sobre algunas informaciones equivocadas o fake news que circulan en las redes sociales sobre Nutri-Score. “Es importante discernir lo que puede ser una crítica fundada de lo que son argumentos que pretenden desacreditar un sistema que dispone de una sólida base científica y cuya utilidad y resultados han sido contrastados y confirmados por estudios y publicaciones en diversos países”, ha señalado la investigadora.

Una vez finalizado el panel científico, ha sido el turno de las organizaciones de consumidores que han señalado que “los consumidores quieren saber lo que comen para poder tener una dieta completa y equilibrada. Por eso, desde las organizaciones pedimos que de forma obligatoria se adopte a nivel europeo un etiquetado frontal basado en Nutri-Score que garantice a los consumidores el acceso a la información nutricional de forma rápida, clara y sencilla”.

Por último, Miguel Ángel Royo, jefe del Área de Estudios de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III, ha señalado la importancia de aplicar el etiquetado Nutri-Score de forma generalizada, como herramienta transversal de salud pública y como mecanismo para valorar y autorizar alegaciones nutricionales o de salud y para diseñar políticas de precios. “Nutri-Score es una más de las políticas de Salud Pública necesarias para combatir la epidemia de obesidad y las enfermedades no transmisibles (ENT) asociadas a la alimentación no saludable, junto con las dirigidas a regular la publicidad, oferta y demanda de alimentos y bebidas no saludables. Estas políticas deberían necesariamente estar alineadas con políticas agroalimentarias que fomenten una producción sostenible de alimentos saludables”, ha destacado Royo.

¿Qué es NUTRI-SCORE?

Nutri-Score es un logotipo basado en un código de letras y colores que se ubica en la parte frontal de los envases y tiene una doble vocación:

  • Informar al consumidor sobre la calidad nutricional global de los alimentos, permitiendo comparar productos y orientar sus decisiones de compra hacia aquellos de mejor calidad nutricional.
  • Incitar a la industria a mejorar la calidad nutricional de los alimentos que fabrican ofreciéndoles la oportunidad de valorizar sus esfuerzos en términos de reformulación.

Cada producto se posiciona en una escala de 5 colores (niveles) que va desde el producto más favorable desde el plano nutricional (clasificado A-color verde) hasta el menos favorable (clasificado E-color rojo). La puntuación se calcula a través de un algoritmo basado en dos aspectos diferentes: el contenido en nutrientes y alimentos a favorecer (fibras, proteínas, frutas y verduras, leguminosas, frutos secos de cáscara y aceites de oliva, colza y nuez), por un lado, y el de las calorías y los nutrientes a limitar (ácidos grasos saturados, azucares, sal), por otro.  

Nutri-Score se basa en el análisis de 100 g o 100 ml de alimento por lo que permite una comparación objetiva de los mismos. Este etiquetado permite comparar productos de la misma categoría o comparar alimentos de diferentes categorías (por ejemplo, los alimentos consumidos en el desayuno: cereales de desayuno, pan de molde, galletas, bizcochos, bollería), o incluso comparar un mismo alimento de diferentes marcas. Las investigaciones muestran que Nutri-Score es el sistema más eficaz para ayudar a los consumidores a orientar sus decisiones de compra hacia alimentos más saludables.

Nutri-Score dispone de un sólido historial científico, con más de 40 publicaciones en revistas científicas internacionales. Estas investigaciones han permitido validar el algoritmo que subyace al cálculo de Nutri-Score (en particular su relación con el riesgo o la protección frente a enfermedades crónicas como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares o la obesidad) y también demostrar su eficacia en los comportamientos de compra de los consumidores y su superioridad con respecto a otros etiquetados existentes. Además, estos trabajos científicos han demostrado la gran eficacia de Nutri-Score en las poblaciones más vulnerables (bajos niveles socioeconómicos o conocimientos en nutrición, enfermos, jóvenes).

Noticias relacionadas

El etiquetado NutriScore ayuda a la toma de decisiones saludables en la compra de alimentos