PROFRUVE: programa de intervención escolar para el fomento del consumo de fruta y verdura

La investigadora María Arrizabalaga López
CIBER | martes, 4 de agosto de 2020

Un programa de intervención efectivo a la hora de aumentar el consumo de fruta y verdura en el colectivo escolar, gracias al empleo de los determinantes de la conducta. Este ha sido el trabajo de Tesis Doctoral de María Arrizabalaga López, bajo la dirección de Bittor Rodríguez y María del Puy Portillo en el seno del grupo de investigación Nutrición y Obesidad del CIBEROBN y la Universidad del País Vasco UPV/EHU

Diversos estudios han demostrado que los hábitos adquiridos en la infancia tienden a mantenerse en la edad adulta, por lo que parece razonable esforzarse en la promoción de los hábitos de vida y alimentación saludables de los niños, niñas y adolescentes para que sean individuos sanos y además, adultos sanos en el futuro. Las frutas y verduras en concreto, han sido considerados saludables a nivel mundial con el apoyo de la evidencia científica, mostrado una relación protectora con diferentes enfermedades y graves problemas de salud, sobre todo, en países desarrollados. Claros ejemplos son la reducción de la mortalidad por cualquier causa, así como el aumento de la esperanza de vida, la disminución del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo como las disfunciones del perfil lipídico y la hipertensión, el efecto sobre el sobrepeso y la obesidad, la disminución de la probabilidad de padecer diabetes mellitus tipo 2, así como cánceres de distinto tipo, sobre todo los cánceres digestivos y, el efecto sobre otros problemas de salud, como la depresión, el alzheimer y los relacionados con la salud ósea.

Es evidente, por tanto, que el consumo adecuado de frutas y verduras es un elemento necesario para garantizar la salud, y durante las últimas décadas, como consecuencia de la evolución de los hábitos de vida, el consumo de estos grupos alimentarios ha quedado lejos de cumplir con las recomendaciones, tanto en el colectivo infantil como en el caso de los adultos. Con el fin de combatir esa tendencia, se plantea la necesidad de elaborar estrategias que fomenten el consumo de fruta y verdura. En consecuencia, basándose en la educación nutricional, que ha demostrado ser una herramienta efectiva en esa labor, la Tesis Doctoral recientemente presentada por María Arrizabalaga tuvo como objetivo principal la creación de un programa de intervención efectivo basado en determinantes del comportamiento para fomentar el consumo de frutas y verduras en escolares de 8 a 10 años.

Para alcanzar el objetivo, se diseñó un estudio aleatorizado, controlado y basado en clústeres, en el cual participaron un grupo control y un grupo intervención. Este último, siguió durante un curso escolar el programa de intervención PROFRUVE, consistente en una sesión de una hora de duración cada 15 días (14 sesiones en total), diseñado expresamente en base a los determinantes del comportamiento por un grupo multidisciplinar. En concreto, se empleó la Teoría de la Conducta Planeada (Theory of Planned Behavior o TPB en inglés) en el diseño del programa para que éste resultara más efectivo. Esta teoría, además de haber demostrado ser efectiva a la hora de fomentar del consumo de frutas y verduras, se ha observado que es un modelo muy potente para explicar y predecir el propio consumo y la intención de consumir este tipo de alimentos.

El psicólogo social Icek Ajzen definió la teoría por primera vez y describió que los comportamientos son acciones razonadas y que estos comportamientos están determinados por la intención que tienen las personas para llevarlos a cabo. Al mismo tiempo, en esa intención influyen tres determinantes: la actitud ante el comportamiento (“comer fruta y verdura me ayudará a normalizar mi colesterol” o “es agradable comer frutas y verduras”), las normas subjetivas (“mis familiares creen que yo debería comer más fruta y verdura”) y el control percibido sobre la conducta (“comer frutas y verduras es fácil”). Asimismo, el control percibido será un determinante que, además de afectar directamente a la intención (“quiero/deseo comer más fruta y verdura”), afectará al comportamiento final, es decir, a aumentar el consumo de este grupo de alimentos.

Tras la intervención el grupo consumía media ración más de fruta y verdura al día

Tras la implementación de la intervención y las diferentes evaluaciones, tanto de la evolución del consumo, como de los determinantes de la conducta, se concluyó que el programa diseñado con el objetivo de aumentar el consumo de frutas y verduras en el colectivo escolar de 8 a 10 años, resultó ser efectivo. El grupo intervención consumía en torno a media ración más de frutas y verduras al día, nada más finalizar la intervención. Por el contrario, el grupo control (el que no siguió el programa) no varió el consumo. Además, esa media ración diaria de más que consumían los niños que siguieron el programa PROFRUVE, la seguían manteniendo un año después de haber finalizado el programa. Este último resultado se subraya como relevante, ya que son pocos los estudios que han conseguido mantener el aumento a largo plazo y puede darnos una pista de que gracias al programa PROFRUVE se ha conseguido incidir en los hábitos alimentarios de los hogares de los escolares, permitiendo que estos sigan comiendo más frutas y verduras, aun sin intervención.

Por otro lado, el estudio también demostró una mejora en los determinantes del comportamiento relacionados con un mayor consumo de fruta y verdura, sugiriendo que el cambio dado en éstos son los que han permitido que los niños que han recibido el programa, y por tanto, los que han trabajado los determinantes comportamentales, hayan aumentado el consumo. Aun así, se ha concluido que la obtención de la información sobre los determinantes en el caso del colectivo infantil es una tarea complicada y un reto al que hacerle frente en futuras investigaciones.

Para finalizar, no hay que olvidarse de que el programa de intervención PROFRUVE, eje central de la tesis, obtuvo el premio NAOS a la mejor estrategia de Promoción de la Alimentación Saludable en el Ámbito Escolar el año 2016 por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. Además, la autora de la Tesis Doctoral contó con una de las ayudas para la formación de personal investigador por parte de la UPV/EHU, la cual permitió la consecución del trabajo de investigación.