Algunos suplementos dietéticos o nutricionales benefician la calidad espermática y podrían mejorar la fertilidad masculina

Investigadores del CIBEROBN en la URV
CIBER | martes, 27 de noviembre de 2018

La infertilidad afecta a un 15% de la población mundial y es reconocida por la Organización Mundial de la Salud como un problema global de salud pública. En los últimos años se ha demostrado la existencia de una disminución de la calidad espermática en diferentes poblaciones de países desarrollados que podría tener importantes consecuencias para la supervivencia de la especie. La disminución de la calidad espermática se ha relacionado con un estilo de vida no saludable. El estrés, el consumo de drogas, el tabaco, el consumo excesivo de alcohol y dietas no saludables parecen ser los principales factores modificables responsables.

A pesar de la falta de evidencia científica suficiente hasta el momento sobre el papel que tienen  los suplementos dietéticos y nutricionales en la calidad espermática, muchas clínicas de reproducción asistida proporcionan recomendaciones dietéticas y suplementos antes de iniciar tratamientos de fecundación in-vitro (FIV) o la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI).

Recientemente, investigadores del CIBEROBN y la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del Institut d’Investigació Sanitària Pere i Virgili (IISPV), en colaboración con el Departamento de Clínica de Reproducción Humana y Crecimiento Infantil de la Universidad de Guadalajara (México), han llevado a cabo la más extensa y actualizada revisión sistemática de todos los estudios clínicos aleatorizados existentes en la literatura científica que relacionan los diferentes nutrientes y suplementos dietéticos con la calidad espermática y la fertilidad masculina.

Omega-3 y coenzima-Q10, selenio o zinc

Después de analizar cualitativamente los resultados provenientes de 28 estudios de intervención nutricional, incluyendo un total de 2.900 participantes, y analizar cuantitativamente 15 de estos estudios, los investigadores han concluido que la suplementación de la dieta –a través de pastillas o líquidos-  con ácidos grasos omega-3 y coenzima-Q10 podría tener un efecto beneficioso en la cantidad de espermatozoides del semen. La suplementación con suplementos a base de selenio, zinc, ácidos grasos omega-3 y coenzima-Q10 se asocia a un aumento en la concentración espermática; la suplementación con selenio, zinc, ácidos grasos omega-3, coenzima-Q10 y carnitinas se relaciona con una mejoría de la movilidad espermática, y finalmente, la suplementación con selenio, ácidos grasos omega-3, coenzima-Q10 y carnitinas provoca un efecto positivo en la morfología de los espermatozoides.

Según los investigadores, este trabajo sugiere el efecto modulador de algunos suplementos dietéticos sobre la calidad espermática, y proporciona una revisión extensa y actualizada de la investigación de más evidencia científica existente. Los resultados sugieren que algunos suplementos dietéticos podrían modular de forma beneficiosa la calidad espermática, sin que se haya probado que ello pueda repercutir en un aumento de la probabilidad de concebir un hijo de manera natural o por técnicas de reproducción asistida. Además, hay que ser cautos a la hora de interpretar los resultados, ya que la mayoría de estudios incluidos en el meta-análisis fueron llevados a cabo en muestras muy pequeñas de participantes.

Los resultados del presente estudio, liderado por Albert Salas-Huetos, investigador post-doctoral, actualmente trabajando en la University of Utah, y Jordi Salas-Salvadó, jefe de grupo del CIBEROBN, han sido publicados en la prestigiosa revista científica Advances in Nutrition este noviembre. Se trata de una de las revistas científicas de más impacto y de las más citadas del área de nutrición y dietética.

Artículo de referencia

Salas-Huetos A, Rosique-Esteban N, Becerra-Tomás N, Vizmanos B, Bulló M, Salas-Salvadó J. The Effect of Nutrients and Dietary Supplements on Sperm Quality Parameters: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Clinical Trials. Advances in Nutrition, 2018; 9(6), 833-848. DOI: doi: 10.1093/advances/nmy057