Se describe por primera vez la relación entre la obesidad y la población de hongos del intestino humano

José Manuel Fernández-Real, Investigador Principal del CIBEROBN
CIBEROBN | miércoles, 14 de octubre de 2015

El intestino humano concentra una gran diversidad de microorganismos (bacterias, hongos, parásitos, etc.) que forman un ecosistema denominado microbiota, que contribuye al correcto funcionamiento del aparato digestivo y que es muy sensible a los cambios metabólicos. Las bacterias son los componentes más abundantes de esta microbiota y hasta ahora se conocía que su cantidad y composición estaba relacionada con trastornos como la obesidad o la diabetes. En cambio, la diversidad de hongos, que representan entre el 0,03 y el 2% de todos los microorganismos, había sido poco estudiada.

Ahora, investigadores del IDIBGI, el IRBLleida, el  Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV), el CIBERobn y el CIBERDEM, han presentado una investigación, que se acaba de publicar en la prestigiosa revista Scientific Reports del grupo editorial Nature, que se centra en la comunidad de hongos (micobioma) que viven en el intestino humano y en cómo su composición varía en función de si el paciente es obeso o no.

Este estudio, con el título de “Obesity changes the human gut mycobiome” (La obesidad cambia la micobioma del intestino humano), recoge por primera vez los resultados de un análisis comparativo del tipo y la cantidad relativa de hongos, tanto en la población obesa como en la delgada. Así, en este estudio se describe como estos hongos varían en función de si la persona es obesa o no e, incluso, permite diferenciar si la persona obesa es metabólicamente sana o no. Además, los investigadores se dieron cuenta que cuando la persona pierde peso aumenta un determinado tipo de hongos. Este descubrimiento sugiere que la manipulación de la comunidad de hongos podría ser una herramienta con potencial importancia para el tratamiento de la obesidad.

Los científicos, liderados por el doctor José Manuel Fernández-Real, investigador del CIBERobn y del IDIBGI y jefe de la sección de Endocrinología del Hospital Josep Trueta de Girona, empezaron el estudio en 2012 sobre una muestra de 52 individuos, entre obesos y delgados.