Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, primer premio Oliduero a la I+D+i

Foto de los galardonados I Premios Oliduero (eldiadevalladolid)
CIBEROBN | jueves, 5 de noviembre de 2015

Miguel Ángel Martínez-González, que forma parte del CIBERobn en la Universidad de Navarra, ha recibido el primer premio Oliduero a la I+D+i. El acto, donde también fue premiada la ministra de Agricultura, Alimentación y Medioambiente, Isabel García Tejerina, pretendía reconocer la contribución de personalidades del ámbito científico, social y económico al fomento y la promoción en España del aceite de oliva virgen extra. También recibieron sendos galardones el cocinero Juan Mari Arzak, en la categoría de promoción gastronómica; Vidal Maté, en la de comunicación; la Escuela Internacional de Cocina Fernando Pérez de Valladolid; y el grupo Carrefour por su aportación a la distribución del aceite de oliva.

En el caso de Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra e investigador del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IDISNA), el grupo Matarromera le otorgó el premio I+D+i por sus estudios sobre los beneficios del aceite de oliva para la prevención cardiovascular y del cáncer de mama, tal y como se desprende de los resultados del proyecto PREDIMED y de otras investigaciones sobre el aceite de oliva desarrolladas por este profesor en los últimos 20 años.

El aceite de oliva virgen extra aumenta la longevidad

Según sus estudios, el aceite de oliva virgen extra -como componente fundamental de un patrón de dieta mediterránea saludable- está asociado a una reducción del riesgo de infarto de miocardio, a una mayor esperanza de vida, contribuye a reducir la incidencia de cáncer de mama, mejora la salud cardiovascular, reduce la fibrilación auricular y reporta beneficios para la función cognitiva.

El ensayo aleatorizado PREDIMED, que es el mayor estudio de Europa en el campo de la nutrición con datos de 7.477 voluntarios, ha demostrado que una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos reduce la incidencia de accidentes cerebrovasculares, infarto de miocardio o mortalidad cardiovascular en una población de alto riesgo.

Para Miguel Ángel Martínez-González, "la gran consistencia entre los resultados de grandes cohortes observacionales en las que hemos trabajado, como el proyecto SUN (Seguimiento Universidad de Navarra) o la cohorte norteamericana de las enfermeras, y el ensayo experimental PREDIMED constituye la mejor evidencia científica disponible actualmente en nutrición. Ambas líneas, tanto la observacional como la experimental, corroboran el importante papel del aceite de oliva virgen extra para la medicina preventiva”.