La predisposición genética podría explicar el 60% del riesgo de tener obesidad, según expertos

Grupo de Investigación GENUD de la U. Zaragoza recién incorporado al CIBEROBN
La Vanguardia | jueves, 3 de marzo de 2016

"La predisposición genética podría explicar el 60 por ciento del riesgo de tener obesidad, además de unirse un aumento de ingesta de calorías y una disminución en la eliminación de las mismas debido a la falta de actividad física y al aumento de los comportamientos sedentarios", ha afirmado el profesor Luis Moreno, jefe del grupo recién incorporado al CIBEROBN en la Universidad de Zaragoza (Grupo de Investigación GENUD) y Catedrático de la Facultad de Ciencias de la Salud.

El tema de la obesidad infantil se ha abordado en el Workshop Internacional 'Obesidad infantil: situación actual, cuestionamientos y desafíos', organizado por la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y la Universidad de Antioquía, celebrado en Colombia. Expertos en Nutrición a nivel internacional se han reunido, además, para analizar las funciones del tejido adiposo pardo en el hombre y su posible activación con el ejercicio físico.

El 25% de la población infantil española presenta problemas de obesidad y sobrepeso, por ello es importante conocer todo sobre esta enfermedad y dilucidar de donde proviene para poder reducir esa cifra.

Alfredo Martínez, también jefe de grupo del CIBEROBN y catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Navarra, ha añadido que "la obesidad es el resultado de interacciones entre los hábitos dietéticos, la actividad física y la herencia genética. Algunos cambios epigenéticos, particularmente en los primeros estadios de la vida, están relacionados con la predisposición al sobrepeso no dependientes de mutaciones de susceptibilidad".

Se sabe que durante la gestación y los primeros meses de vida se desarrollan los mecanismos fisiológicos involucrados en la regulación del peso corporal. Por eso, "es muy importante que se establezcan hábitos de alimentación saludables, y otros estilos de vida, como la actividad física", ha explicado el profesor Moreno, que también ha añadido que "se deberían desarrollar acciones políticas, educativas e informativas, a través de los medios de comunicación, mediante opiniones contrastadas por interlocutores científicos".

El profesor Martínez ha querido resaltar la importancia de la nutrigenética, implicada en las interacciones de los genes con la nutrición, y que "ofrece oportunidades para la nutrición de precisión". En este ámbito, ha matizado que "avances como los test genéticos, que posibilitan el diagnóstico, la profilaxis, el pronóstico y el tratamiento de enfermedades crónicas o el cáncer, suponen un gran avance científico", y ha añadido que "en el futuro, las dietas, los tratamientos farmacológicos y la prescripción de intervernciones quirúrgicas estarán basadas en análisis genéticos y epigenéticos".

Además, "esta enfermedad se asocia con muchas complicaciones que afectan a todos los órganos y sistemas, siendo las de índole endocrinológico (resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa) y cardiovascular (hipertensión, dislipemia) las más importantes a medio-largo plazo", ha advertido Moreno.

EL PAPEL DEL TEJIDO ADIPOSO COMO TERAPIA

El tejido adiposo permite controlar el balance energético, las funciones inmunitarias, la tensión arterial, la homeostasis vascular y la coagulación. El coordinador del Workshop y presidente de la FINUT, el profesor Ángel Gil, ha señalado con respecto a este tema que "la capacidad del tejido adiposo pardo para quemar energía supone un paso importante para llevar a cabo terapias frente a la obesidad".

"Debido a su capacidad para producir glucosa y lípidos, la activación del tejido adiposo pardo podría ser una alternativa para el tratamiento de enfermedades como la diabetes tipo 2 y la aterosderosis", ha añadido el experto.

El profesor Gil también ha informado que "se están llevando a cabo diferentes estrategias para activar y tomar muestras del tejido adiposo pardo sin generar efectos secundarios. Así mismo, la actividad física podría activar y generar tejido adiposo a través del sistema nervioso simpático".