Dolores Corrella: "La genómica nutricional proporcionará nuevas estrategias de prevención y tratamiento de enfermedades"

Dolores Corella, Jefa de Grupo del CIBEROBN en la Universidad de Valencia
martes, 31 de julio de 2018

Dolores Corrella, jefa de grupo del CIBEROBN en la Universidad de Valencia, ha sido una pionera en el desarrollo de la Epidemiología Genómica y, en especial, de la Genómica Nutricional, así como de una metodología de trabajo y de análisis que ha sido seguida ampliamente por múltiples investigadores en todo el mundo. Por esta trayectoria, acaba de recibir el Premio Rei Jaume I de Investigación Médica. En esta entrevista repasa sus principales contribuciones científicas y sus proyectos actuales.

-Acaba de recibir el Premio Rei Jaume I de Investigación Médica, ¿qué implica este galardón para su carrera investigadora?

-Recibir un premio siempre supone una gran alegría y gratitud hacia las personas e instituciones que lo han convocado y han participado en la selección. En el caso particular del Premio Rei Jaume I de Investigación Médica, el agradecimiento y la alegría que conlleva son todavía mayores ya que se trata de un Premio de gran prestigio al que se presentan candidatos excelentes y los jurados son de extraordinario nivel, incluyendo también varios Premios Nobel. Por ello, el honor de recibirlo supone una satisfacción inmensa y una gratitud infinita a todas las personas que lo han hecho posible, destacando entre ellos a los miembros de mi grupo investigador y a todos los colaboradores nacionales e internacionales en sus diversas contribuciones. Recibir este galardón supone una gran ayuda y un estímulo muy importante en la carrera investigadora, ya que abre muchas puertas. Desde que me comunicaron la concesión, han contactado conmigo múltiples investigadores e instituciones para iniciar nuevas colaboraciones. Estas nuevas oportunidades, además de la propia dotación económica del Premio que invertiré en mi línea de investigación, facilitan el avance en la generación de resultados, en la propuesta de nuevos proyectos y en un futuro mucho mejor.

-Usted ha centrado su carrera investigadora en la genómica aplicada a la prevención de enfermedades cardiometabólicas especializándose en el estudio de las interacciones gen-ambiente y especialmente gen-dieta, ¿qué le ha supuesto formar parte del CIBEROBN para el desarrollo de su investigación en este campo?

-Formo parte del CIBEROBN desde el año 2006 y desde los inicios de mi pertenencia a CIBER ello supuso una mejora sustancial en la financiación de mi grupo y en las oportunidades de colaboración con otros grupos nacionales e internacionales. Desde entonces, las colaboraciones con otros grupos del CIBER han sido constantes, ampliándose cada vez más, y suponiendo una contribución global muy positiva al crecimiento de mi investigación en el ámbito de las interacciones gen-ambiente que ya había comenzado a desarrollar en los años noventa con muy pocos medios.

-En este sentido, ha sido una de las pioneras en el desarrollo de la Genómica Nutricional, ¿qué puertas abre la genómica nutricional en la prevención de enfermedades?

-Tuve el privilegio de contribuir al nacimiento de la genómica nutricional en los años noventa en Estados Unidos y desde entonces he podido seguir paso a paso el desarrollo de esta nueva disciplina. Aunque se trata de una disciplina todavía muy joven, sí que puedo afirmar que se han realizado importantísimos avances motivados por el desarrollo espectacular de las ómicas y del abaratamiento de los análisis ómicos. Todo ello abre nuevas puertas para diseñar mejores estudios que nos permitan tener un mayor nivel de conocimiento tanto epidemiológicos como mecanístico y posibilitar en un futuro próximo su aplicación a la prevención de enfermedades de manera muy específica a través de las dietas más personalizadas según las necesidades particulares de cada persona.

-¿Qué nuevas estrategias preventivas o terapéuticas pueden fundamentarse en los avances en este campo?

-La genómica nutricional proporcionará los conocimientos necesarios para llevar a cabo con éxito las nuevas estrategias de prevención y/o de tratamiento de una enfermedad basadas en recomendaciones dietéticas más personalizadas. Esta aproximación traslacional se ha denominado también Nutrición de Precisión, por analogía al marco general de la moderna Medicina de Precisión, basada en el mismo principio de optimización de los tratamientos o prevención basados en recomendaciones más personalizadas según las características de las personas y de la información derivada de los nuevos marcadores ómicos (genómicos, epigenómicos, transcriptómicos, metabolómicos, metaganómicos, etc.).

-¿Cómo puede contribuir la dieta mediterránea en este sentido?

-La dieta mediterránea está considerada como un patrón dietético saludable en el conjunto de los alimentos contenidos en la misma tiene un efecto favorable mayor que la suma de sus partes. Los estudios nutricionales son complejos, pero en general para la población se admite que un patrón de alimentación saludable como la mediterránea va a tener un efecto preventivo para la mayoría de las personas. Dentro del nuevo paradigma de la nutrición de precisión, la dieta se puede personalizar más según las necesidades específicas de cada persona, por lo que dentro del perfil general de dieta mediterránea, se podrían realizar recomendaciones específicas adaptadas a las características del genoma o del epigenoma particular. Así, personas con determinadas variantes genéticas de mayor riesgo de diabetes tipo 2 por ejemplo, pueden recibir recomendaciones específicas sobre macronutrientes, micronutrientes, alimentos concretos o componentes no nutritivos, dentro del perfil general mediterráneo. Por otra parte, también se puede dar la circunstancia de que determinadas personas, por sus características genéticas o epigenéticas particulares no se beneficien de seguir una dieta mediterránea, y en estos casos la nutrición de precisión tiene que tener alternativas saludables adaptadas a las mismas.

-Uno de sus recientes trabajos relaciona el consumo de leche y la salud cardiovascular, ¿cuáles han sido las conclusiones de este estudio?

-En ese estudio particular, lo que analizábamos es un nuevo marcador ómicos del consumo de leche para tener una medida más objetiva del consumo de la misma. Ello es importante porque una de las limitaciones de los estudios que analizan la relación entre el consumo de alimentos (en este caso leche) y salud, es la reducida precisión en la estimación de la dieta consumida, ya que puede existir el sesgo de recuerdo, y otros tipos de imprecisiones derivadas de los cuestionarios en los estudios observacionales. Para minimizar este posible sesgo, actualmente existe una línea de estudios basados en el principio de randomización mendeliana, que consiste en utilizar marcadores en el ADN como variables indicadoras de la ingesta como medida más objetiva. Nosotros hemos desarrollado y validado un nuevo biomarcador ómico en el gen MCM6 para el consumo de leche y al utilizar este biomarcador, no encontramos asociación entre consumo de leche y dislipemias o enfermedades cardiovasculares, como algún estudio previo había sugerido basado en cuestionarios.

-Su grupo acaba de publicar un estudio que asocia la percepción de sabor y la obesidad, ¿qué posibilidades abre este hallazgo en la lucha contra la obesidad?

-Este estudio es a nuestro entender muy importante porque hemos visto que las personas obesas perciben menos el sabor. En esta línea de investigación estamos analizando ahora cómo afecta esta menor percepción del sabor a la ingesta de alimentos y parece ser que la menor percepción del sabor hace que no se activen los mecanismos de saciedad o de placer tras la ingesta de alimentos y que se tienda a comer más. Las aplicaciones en la lucha contra la obesidad podrían ser importantes en el sentido de que en las dietas para perder peso o para no engordar, además de tener en cuenta las calorías y los nutrientes que aporta cada alimento, también tendríamos que tener en cuenta su aporte en “sabor” y elegir los alimentos con más sabor natural y combinar los sabores para conseguir un mejor disfrute y saciedad.

-Actualmente centra su actividad investigadora en la integración de las ómicas para profundizar en la epidemiología genómica de las enfermedades cardiometabólicas…

-Hemos iniciado trabajos pioneros en la integración de las distintas ómicas (genómica, epigenómica, transcriptómica, metabolómica y otras ómicas) en las interacciones gen-dieta en obesidad. Recientemente, hemos publicado uno de estos trabajos centrado en APOA2. Estamos estudiando también las limitaciones computacionales en la integración de ómicas y luchando contra las restricciones presupuestarias que limitan nuestra capacidad de generar datos al ser todavía los costes muy elevados de las determinaciones ómicas.

-¿Cómo se integra la exposómica en esta línea de investigación?

-La exposómica son todas los factores no genómicos a los que está expuesta la persona (dieta, ejercicio, sueño, contaminación del aire, contaminación el agua, contaminación de alimentos, apoyo social, tabaco, alcohol, fármacos, drogas, estrés, vida laboral, hijos, estudios, amigos, etc.). Habitualmente sólo se han estudiado algunos de ellos, pero actualmente no podemos obviar los demás en una perspectiva amplia de integración de ómicas porque son relevantes.

-Recientemente ha recibido un proyecto de excelencia Prometeo para incorporar la perspectiva de género en la integración de ómicas, ¿cuál es la importancia de este proyecto?

-Soy una persona especialmente comprometida en la perspectiva de género en ciencia y en la sociedad en general. El hecho de ser mujer ha sido durante muchos años una gran limitación en ciencia. Tenemos que seguir luchando para que no suponga una limitación, y además de ello, tenemos que dar respuesta a los todavía muchos interrogantes sobre las diferencias entre hombres y mujeres en determinados tratamientos o estrategias de prevención. En el proyecto concreto en el que estoy trabajando analizamos específicamente las diferencias por sexo (y por género en la medida de lo posible) en la integración de ómicas aplicadas a las enfermedades cardiometabólicas y estilo de vida.